lunes, septiembre 12, 2005

Puerto en movimiento

Vuelvo al carrusel
de los cerros, y
trato de tomar
sus manos, giro
entre la luz
de veredas olvidadas,
esas en donde las sombras
se cortan con el viento,
y cada casa derretida
es parte del movimiento.
Hoy sus dedos me atajaron;
y vuelvo a caminar
de lado, invertida
mi espalda se ve
grabada en esmeralda.

(hoy giro y veo
un rostro, y no sólo
un puerto soleado)